“Por fin habrá cambios dentro del Congreso nacional. A partir de ahora los sectores populares tendrán representación parlamentaria. Estamos muy contentos por la participación de la ciudadanía, que se prestó a la democracia”, afirmó Camilo Soares, quien, según datos parciales estaría en 8º lugar en la banca de diputados para Asunción.
Soares aseguró que las clases populares siempre fueron discriminadas, pero que a partir de ahora esa situación será revertida en el próximo periodo gubernativo, con Fernando Lugo a la cabeza.
Por su parte, Aníbal Carrillo, presidente de Tekojoja, también entraría a la Cámara Baja. Manifestó que a pesar de las amenazas, los insultos y las persecuciones, la izquierda pudo lograr su objetivo.
Según el conteo paralelo de esta nucleación, en el Senado entrarían Sixto Pereira, un antiguo dirigente campesino, y Margarita Mbywangi, líder de los indígenas aché del Paraguay.
IZQUIERDA RENOVADA
El Poder Legislativo contará este año con sectores de la izquierda renovada paraguaya. El Movimiento Popular Tekojoja y el Partido del Movimiento al Socialismo (P-MAS) se convirtieron a lo largo de estos dos años en líderes de una izquierda que se venía apagando con el tiempo.
Dejando de lado al Partido Comunista Paraguayo, al Partido de Convergencia Socialista, Partido de los Trabajadores, Partido Humanista Paraguayo y otros referentes del socialismo, estas nucleaciones se posicionaron con una protagonismo mediático y social.
Tekojoja fue la nucleación que más denunció las irregularidades en la hidroeléctrica de Itaipú y encaró una fuerte campaña por la soberanía nacional en la represa. Además, dio un fuerte apoyo a los campesinos e indígenas.
Por su parte, el P-MAS refrescó la campaña proselitista con las iniciativas “Que viajen ellos”, “Tratamiento contra la rosca mafiosa”, “Que se enfermen ellos” y “A la rosca mafiosa cortale el chorro”. También instaló el debate ideológico entre la izquierda y la derecha, tan postergada en la transición democrática.
PERSECUCIONES
Los dos movimientos sufrieron persecuciones y amenazas del oficialismo colorado, que se molestó por la presencia de las nucleaciones en el nuevo escenario político.
En varias oportunidades muchos de sus militantes fueron agredidos por seccionaleros casi todos alcoholizados y sus locales atacados y asaltados. |